FACILITACIÓN HORTELANA

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Este debate contiene 5 respuestas, tiene 1 mensaje y lo actualizó  Javier hace 9 meses.

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  • #613 Respuesta

    SR. HUERTO

    Foro para compartir algunas situaciones que tengan que ver con la facilitación, la mediación, la creación de comunidades y de sus conflictos en los huertos urbanos comunitarios.

    #615 Respuesta

    EDUARDO

    El Taller de Facilitación me resultó muy interesante para re-pensar algunos conceptos -no escritos, pero conversados y compartidos- desde los cuales estamos construyendo el “Huerto Fantasma” como espacio de encuentro vecinal y que nos sirven de orientación para nuestro funcionamiento:

    Los huertos son la suma de un espacio de encuentro, unos cultivos, unas personas, una relación con el vecindario y una relación con la Administración. Todos ellos son a la vez un límite y una posibilidad de desarrollo; es decir, los huertos vivimos en conflicto permanente. La buena dinámica grupal no se da de un modo natural, se construye desde objetivos comunes, con compromiso, generosidad, cortesía y saber hacer.

    Las decisiones estratégicas se toman -en su enorme mayoría- al comienzo de la actividad grupal. A partir de la constitución del grupo la mayoría de las decisiones son tácticas u operativas.

    El funcionamiento asambleario es adecuado para tomar decisiones estratégicas; a veces la asamblea es útil para decidir cuestiones tácticas; casi siempre es inapropiada para decidir cuestiones operativas.

    Casi todas las dificultades o problemas tienen varias soluciones válidas; algunas serán más eficaces y eficientes, otras menos. No olvidemos que se aprende mucho más de los errores que de los aciertos.

    Si a un problema no le encontramos solución, probablemente estemos mal planteando mal el problema. Si nos resulta inabordable debemos cambiar la mirada o “descuartizarlo” para abordarlo por partes.

    Por lo general los grupos se constituyen con objetivos amplios y generales; las dificultades aparecen cuando en su desarrollo el grupo quiere precisar mejor los objetivos y la forma de funcionamiento.

    ¿Cuál es el principal obstáculo en los procesos grupales? El narcisismo, que consiste en poner los intereses individuales por encima de la grupalidad. Otra de las grandes dificultades es la endogamia (problema muy acusado en algunos huertos).

    ¿Cuál es el principal resultado del buen funcionamiento grupal? El empoderamiento del colectivo. El empoderamiento es el desarrollo de un poder pensar y un poder hacer colectivo que transforma la realidad social; no es sólo un desarrollo de pensamiento. En el caso de los huertos se produce un empoderamiento individual, grupal y social.

    El empoderamiento no se enseña, ni se delega, ni se puede “empoderar” a nadie; no se trata de una enseñanza (= algo que te dan) sino de un aprendizaje (= algo que se construye). Tampoco consiste en conquistar el poder de otros (= apoderarse), ni que te cedan “parcelas de poder” desde las Administraciones.

    #616 Respuesta

    Mayte

    Hola,

    El taller al que asistí me resultó muy interesante y enriquecedor.

    Yo partía de una experiencia quizás un poco singular: durante los últimos tres años ocho parejas con sus respectivas proles hemos estado trabajando en un pequeño huerto situado en un solar, que pertenecía a un familiar de una de las parejas integrantes. Se planteó como una actividad muy abierta, en el sentido de no imponernos normas ni reglamentos en cuanto a su funcionamiento.

    Cada uno iba cuando podía o le apetecía: las decisiones acerca de qué plantar, cómo hacerlo, tiempos de riego, etc, se hacían sobre la marcha en el (no se votaba ni consensuaba nada); según surgían las cuestiones, se decidía qué hacer entre los que estuvieramos en ese momento. Allí se iba a hacer cosas o simplemente a charlar. Tres de nosotros teníamos los tres juegos de llaves existentes y si alguien de los que no las tenían quería acercarse, se ponía en contacto con alguien que pudiera dejárselas, con lo cual, las llaves iban cambiando de manos según las necesidades.

    Por otro lado teníamos el handicap del agua. Carecíamos de ella sobre el terreno, así que para poder regar, nos hicimos con algunos depósitos, que teníamos que rellenar cada equis tiempo; lo hacíamos extendiendo una manguera desde un local cercano, propiedad de uno de los participantes, y así nos íbamos apañando.

    Desde un principio, el huerto, en la mente de todos (o eso creo) se planteó sobre todo como una lugar de encuentro, para los adultos y también para los niños; un lugar de enseñanzas hortelanas, y también un lugar donde compartir tiempo y alegrías.

    Hubo momentos críticos cuando tuvimos que, efectivamente, ponernos un poco serios para llevar a cabo los turnos del relleno de depósitos en los meses de julio y agosto, pues eran meses en los que todos cogíamos vacaciones, y el huerto no podía quedarse desatendido; aquí quizás sí que afloraron algunas tensiones porque no todo el mundo demostró un nivel de implicación que quizás otros, equivocadamente, esperaban; la verdad es que no trascendió más allá de cierto resquemor, y tampoco hubo consecuencias desagradables.

    Llego a este punto para relacionarlo con cosas que se dijeron el pasado viernes en el taller, y que me ayudaron a verlo desde otro punto de vista, y que por supuesto me servirá en próximos proyectos grupales:

    – Hay que tener en cuenta, tener siempre presente, que no todo el mundo participa de igual manera. Hemos de acoger diversidad en la participación, y nunca deberíamos obligar a nadie a dar más de lo que quiere o puede, y nunca deberíamos frustrarnos ni marcarnos expectativas ajenas.

    – A cada uno nos mueven unos intereses diferentes, y todos ellos son igual de válidos.

    – Quizás, es tan necesario un cierto caos como una cierta estructura para que los grupos fluyan más y mejor.

    Salud y huertos para todos.

    #617 Respuesta

    Luis Arrabal

    En el taller de facilitación he aprendido unas cuantas cosas sobre la creación de grupos y su mantenimiento.
    En primer lugar, hay que ver qué motivación, qué cuidan unas personas con una determinada actuación. Si se crean dos o más bloques de personas afines en un huerto, habría que indagar qué es lo que valoran y cuidan con sus actos: por ejemplo, un grupo puede querer experimentar cosas nuevas y decide montar
    una pérgola un día porque tienen ilusión y ganas para hacerlo. Esto puede entrar en conflicto con otro grupo que vela por la estabilidad del grupo y quiere que se sigan los procedimientos y no ve bien que el primer grupo tomara la decisión fuera de una asamblea. Habría que buscar un espacio común que haga compatibles ambos intereses. Acercarse al otro y saber qué le lleva a actuar puede reducir la tensión entre bloques y mejorar el clima.
    También me parece importante aumentar la resiliencia del grupo mediante interacciones, como charlas breves entre dos personas, pequeños grupos, y también con celebraciones como comidas, salidas a otros huertos, paseos por el campo, concursos gastronómicos.
    Por último, quiero citar, para la toma de decisiones, que no todo el mundo tiene que decidir todo. Las decisiones de mayor alcance que sean irreversibles, como la ubicación de un invernadero, deberían tomarse en asamblea, pero otras pueden tomarse por una comisión; por ejemplo, la gestión del dinero del huerto. También hay decisiones que se toman en el momento de ejecutarse por los huertanos debido a la urgencia del asunto o al beneficio que se le causa al huerto.

    #750 Respuesta

    Airlin

    Me encantó el taller es lo primero que debo comentarles, la verdad vale la pena tanto para personas como yo que no sabemos nada de huertos urbanos como los que ya están desarrollando alguno en sus zonas. Lo que más me llamó la atención es la relevancia que tiene el trabajo en equipo en este tipo de proyectos, y es que la cooperación y la conformación de un grupo que sepa colaborar entre ellos para que el manejo de un huerto urbano sea una actividad de placer y compenetración entre vecinos y colaboradores y no un dolor de cabeza.Lo bueno del taller es que te dan herramientas para enfrentar las dificultades que normalmente se suelen dar entre grupos grandes, que nos pueden ayudar a normalizar los procesos de sembradío.

    En República Dominicana, país de donde soy, no existe este concepto de ciudad huerto y entiendo que es una buena iniciativa que puedo aportar allá una vez me regrese a mi país, es llevar los conocimientos aquí adquiridos.

    #867 Respuesta

    Javier

    Hola a todos.
    Ya con el paso del tiempo tras el taller parece como te quedan unas idean más simples en la cabeza, aunque pueda recuperar más recuerdos sobre las orientaciones que nos expusieron y sobre las aportaciones otros participantes.
    Como ya comenté al final, todos los contenidos me sorprendieron porque mi presencia no se sustenta en la experiencia de trabajo en ningún huerto ni nada parecido. En mi caso es aún un proyecto de Carabanchel y mis expectativas eran -ya un poco menos- algo “burdas”. Y aunque muchos de vosotros valorasteis que el mío era el mejor momento para recibir la formación, yo no lo tengo tan claro, a juzgar por muchas de vuestras intervenciones durante el taller, o aquí mismo en el blog.
    En fin, es lo que hay. En todo caso creo que entre esas ideas más “simples” está la complejidad de planificar y desarrollar un proyecto como este -y otros muchos con ingredientes parecidos- en donde personas sin nexos comunes, afinidades, estilos de vida, etc. tienen que ponerse de acuerdo desde 0 en la finalidad, estrategias y metodología. La ausencia de unos objetivos claros y previos comunes o de un conocimiento previo personal auguran un reto que, os digo de verdad, no me había planteado afrontar. De hecho, en la única reunión que hemos tenido ya pudimos experimentar un anticipo.
    En fin, tampoco nos vamos a echar para atrás antes de empezar. Al fin y al cabo los procesos por los que pasamos las personas se repiten en la familia, trabajo, reuniones de vecinos y todos lados, y las relaciones por lo común nos aportan ciertas satisfacciones. ¡¡Y sin que crezcan lechugitas!! O sea que entre las recetas del taller y las lechuguitas espero que el huerto sea una realidad antes que después y que fructifiquen cosas de naturaleza “variada”.
    Gracias por las aportaciones. Me parecen muy interesantes 😉

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