LA CRÓNICA DEL TALLER DE INSECTOS POLINIZADORES

FECHA: (última modif. )

Zzzzzz, Zzzzzzzeeee, Zzzzzzeeeebaaaaa, Zeeba.

Zeeba, nombre de Diosa. Nuestra diosa polinizadora de Ciudad Huerto.

Así nos introducía en el mundo de los insectos en su propuesta de borrador del taller de polinizadores en los huertos urbanos que nos pasó hace un mes:

“Imagínate de rodillas sacando hierbas del suelo en un día de huerto como cualquier otro, mirar hacia arriba y ver como las brassicas y los romeros se elevan por encima como árboles. ¿Has pensado alguna vez cómo sería nuestro huerto si tuviéramos el tamaño de una hormiga? ¿Si fuéramos mariposas, gusanillos, una mariquita o una oruga?

Tal vez los arbustos parecerían como un bosque de rascacielos. Los plantones de acelgas serían como la jungla (mientras que), las piedras que utilizamos para marcar zonas serían como una sierra de montañas y los caminos entre los bancales como el desierto del Sahara”.

¿Engancha verdad? Pues así fueron los dos talleres que Zeeba impartió para Ciudad Huerto. Adictivos.

El primero fue en el Huerto del Retiro. Aprovechando el buen tiempo nos sentamos en los bancos de madera, frente a uno de los hoteles de insectos del huerto.

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Su acento inglés me transportó a otros paisajes : “Yo tenía una granja en África…”

El zumbido de una abeja de la miel me despertó del ensimismamiento. El vuelo de un abejorro carpintero me ubicó en el espacio. Me vi rodeado de talleristas ávidos por encontrar las moscas polinizadoras, las avispas papeleras, el abejorro bombus, ….

Yo me comporté como una abeja solitaria. Me dirigí a las borrajas y las brassicas, imanes de polinizadores, para bañarme en sus néctares.

Tras el homenaje me escapé hacia el huerto de Esta es una plaza. Estuve dos días volando entre los romeros de sus bancales hasta que fui capturada el sábado 9 de abril por uno de los talleristas.

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Le guardo un enorme rencor, pues no me dio tiempo a aparearme. Aún así, pido como último deseo que le sea concedido un badge por la pericia que mostró al capturarme con una bolsa de plástico.

Dejo aquí las imágenes de mis alegres días como abeja solitaria en el Retiro y Esta es una plaza.

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